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lunes, 25 de agosto de 2014

Testamento en vida



La obra de un poeta es a la vez exploración de mundos posibles y huella que signa un camino por donde otros habrán de pasar. El testamento, a la vez que documento que atestigua lo vivido, consigna los bienes que se lega a los deudos una vez que el que lo suscribe ha fallecido. Sin embargo, el Testamento del caminante es una herencia en vida que el poeta va entregando, a medida que transita en la conquista de su oficio, como si él mismo no quisiera perderse el obsequio y fuera a la vez protagonista y testigo de su propia heredad.

El 20 de agosto de 2014 se llevó a cabo la presentación del libro de poesía Testamento del caminate, de José Manuel Ruiz Regil, editado por VersodestierrO. La chispa prendió en la penúltima sesión del curso de Contra-culturas que imparte el maestro Juan Carlos Castrillón en el Foro Cultural Xavier Villaurrutia. Luego de tres meses de reunirnos a platicar sobre los movimientos sociales que generaron cultura crítica en la música, la moda, la literatura, prácticamente, desde la edad media hasta nuestros días, llevé mi guitarra y cerramos el curso con dos o tres rolitas de mi autoría. Esta pequeña muestra bastó para que el entusiasmo de Castrillón generara todo lo necesario para gestionar, ipso facto, la fecha de presentación de mi más reciente libro en el Auditorio del Centro Cultural José Martí, con la condición de que cantara en el evento.

Por varios años canté en eventos poéticos recorriendo cafés y bares centrales y periféricos de la ciudad de México con mis amigos poetas de VersodestierrO, organicé algunos recitales por mi cuenta, como La danza del mago, exploré el cabaret-holístico Juguetería y Canciones, y la Tertulia  Cajón Desastre, donde presenté mi música también, recibí el reconocimiento del concurso de Cancionistas del Péndulo y rolé y rolé con mi guitarra al hombro como debe hacerlo quien se aferra a su talento como única certeza. Sin embargo, llegó un  momento en el que sentí que era necesario instrumentar y arreglar mejor todas mis ideas musicales antes de volver a presentarme en un escenario. Por eso dudé en aceptar la invitación de Juan Carlos y busqué la forma de hacer un ensamble que incluyera, al menos percusiones, contrabajo y guitarra. Pero no sucedió. En mi mente rondaban acordeones, clarinetes, tubas, violines y hasta una tambora. Pero la vida, nuevamente, me insistía en que habría de subir al escenario otra vez con mi guitarra solamente y mi mejor intención de transmitir al público todo ese caudal de arreglos imposibles que suenan en mi cabeza y que quizá, algún día se hagan realidad. No por ahora.


Conforme llegaba la fecha acordada fui pensando en un formato que ofreciera una dinámica distinta a las tradicionales presentaciones de libros, pues el Martí es un teatro muy interesante que pensé valdría la pena aprovechar, y creo que encontré una manera muy simple y elegante de lograrlo. Claro, con la complicidad y el talento de Claudia López Vargas, mi esposa y socia en Arte Duro Curators & Dealers, a quien solicité su apoyo para conducir el evento como ella sabe hacerlo, con ese estilo cálido y precisión de palabras que preparan el terreno para que uno aparezca y no tenga que hacer nada más que ser.  
Claudia López Vargas

Después de la tercera llamada se apagaron las luces del teatro para iluminar en el escenario su figura y escucharla hacer una primera paráfrasis de Cal y arena, canción con la que inicié el evento:


El sofoco, el ahogo claustrofóbico de la inminente cotidianidad de los amantes nadando en un mar de ajenos, amargan sabores en la piel, y nos hacen cargar el fardo de la decepción. Huellas que dejan cicatrices y deseos urdiendo bajo las piedras se convierten en sol que no alumbra las caricias que llegan a su fin en el hartazgo de la repetición”.

Manolo Regil
Después de la primera canción continuó: “Hoy entramos al mundo de un buen andarín, que con ojo minucioso nos va pintando con letras y palabras los caminos que ha recorrido de esta gran ciudad que millones de personas recorremos a diario, y al no prestar atención a los detalles nos perdemos en una vorágine de prisas y gente que no volveremos a ver.

Este caminante de ojo experto nos va abriendo los sentidos a una gran gama de sensaciones, colores, texturas, sonidos, sabores y añoranzas que forman el torrente sanguíneo de sus poesías, compartiendo con el lector su gran viaje por la ciudad, acompañándonos a conocer personajes entrañables, a escuchar en lo profundo del recuerdo los gritos que han sido parte de nuestro crecimiento, a cantar las canciones de la calle, a bailar con la vida y a volar montados en una bicicleta.

Podríamos llegar a tener la sensación de soledad ante tanta gente, calles, momentos postales, tránsito y bullicio… y en esa sensación de soledad del andante, el camino de los sueños y ensueños se traza dejándonos atisbar por las rendijas casi imperceptibles del pensamiento del hombre, del cantante, del poeta, que como viajero experimentado y lleno de ciudad nos regala la magia de lo que ha vivido con intensidad y nos enseña el por qué vivir es ya en sí mismo milagroso”.


Adriana Tafoya
Conté también con la colaboración de mis editores de VersodestierrO, Andrés Cardo, quien discutió conmigo muchos de los poemas para llegar a la mejor versión de sí mismos, y los comentarios críticos de Adriana Tafoya, poeta y editora nacida en la Ciudad de México en 1974, con una vasta obra publicada entre la que se encuentran libros como Animales Seniles (2005), Enroque de flanco indistinto (2006) —poemario sobre ajedrez— ,Sangrías (Ediciones el Aduanero, 2008), El matamoscas de Lesbia y otros poemas maliciosos (Ediciones Pasto Verde, 2009) Diálogos con la maldad de un hombre bueno (Editorial Ultramarina Cartonera, España, 2010). Malicia para niños, (Colección Mi Primer Bakunin 2012), El derrumbe de las Ofelias (selección poética, Inferno Ediciones, 2012), Viejos rituales para amar a un anciano (Casa Maya de la Poesía, Colección Rosa Náutica No. 93/Campeche México 2012), Los cantos de la ternura, (colección poesía sin permiso, 2013), Los rituales de la tristeza (Rojo Siena Editorial, 2013) y Mujer embrión (Edición Especial, 2013).

Es además, es organizadora de los Miércoles Itinerantes de Poesía y creadora del Torneo de Poesía Adversario en el cuadriláterO (07/13) y del Premio Latinoamericano de Poesía Transgresora. Ha sido incluida en 40 antologías poéticas, entre ellas el Anuario de poesía 2007 Selección de Julián Herbert, (FCE 2008) y La sangre apalabrada (La Tinta del Silencio, 2014). Es compiladora, junto con Andrés Cardo, de 40 Barcos de Guerra, Antología de Poesía (Coedición de 42 Editoriales Independientes, 2009) y Antología de poetas sobre el cuadrilátero, 2013. También ha colaborado en suplementos y revistas de México, Argentina, Venezuela, Nicaragua, Chile y España. Es editora de la revista y editorial VersodestierrO, y fue consejo editorial de Metáfora, hoja de poesía en el periodo 2002-2013. Su poesía ha sido traducida al náhuatl y al portugués.


Luego de escuchar su semblanza subió al escenario al micrófono dispuesto para su presentación y leyó un texto muy bien articulado y claro, de esos que ella suele hacer para destacar los valores que como editora encuentra en el libro. En Testamento vivo del caminante Tafoya comenta que “el libro entra en la más pura tradición de los cantos a la ciudad (…) cuenta con muy buena unidad y despierta las emociones, aparte, de como dije anteriormente, tiene la cualidad de que los poemas están hechos para leerse en voz alta”. Resaltó la comparación de la ciudad con la madre, la amante, la naturaleza y la prostituta. En este ejercicio crítico contextualizó mi poética como parte también de los rasgos característicos de una generación, la de los sesenta. Se dio a la tarea de investigar a varios de los poetas nacidos en el 68 y encontrar similitudes que se expresan en mi libro.

También habló de la pluralidad de lenguajes y significados que cada individuo intenta expresar, a pesar de que aparentemente manejamos el mismo lenguaje, y resaltó algunos versos del poema que le da nombre al libro Testamento del caminante, del que dice “se nota su destreza en mezclar e lenguaje estilizado y el urbano para crear su propia estética”. Me llama la atención que destacara como algunos de los poemas más bellos del libro justo los más experimentales, los menos prosaicos y tal vez, los que más reto impongan al lector: Óxido de cielo, Deefe, A pesar del mundo, Un lienzo de Klimt, Concierto matutino.

Al término de su intervención Claudia retomó la palabra para introducirnos en la atmósfera que habría de  evidenciar el siguiente tema musical: “La ratonera”. “Preso en un mundo de simulaciones, aplazando la felicidad hasta la quincena, que se ve más larga que la vida de trabajo sin fin, cambiando en un eterno desfile el traje de la conformidad, hambriento de mundo cebado por quesos de falsas promesas, creyendo que el futuro espera en la esquina de la oportunidad, olvidas que los inmortales murieron más chicos que tú. Dios los tenga en su gloria y mientras te disfrazas emulando la normalidad confías en que te guarden un cachito de fama”.


Juan Carlos Castrillón
Al terminar la canción se escuchó la semblanza del siguiente comentarista: Juan Carlos Castrillón, 1967. Escritor comunista. Alumno de Luis Carrión, Saúl Ibargoyen, Hugo Argüelles y Oscar Oliva. Es autor de los poemarios: Mastuerzo, Mezcal (Premio Nacional de Poesía Tintanueva 2012), Cantos del Puerto, Blues de Amor y Odio para Cantar algún Día, Cuaderno de Poeta en Sexto Año y Canción Ineludible al Hombre que Vendrá; la antología de traducciones y ensayos La Subversión en la poética del Rock, y el libro de cuentos Mejor Arder que Irse Desvaneciendo. En la actualidad imparte los cursos: La Poesía en el Rock, Contraculturas, y Poesía de Mujeres del Siglo XX en América.

Por supuesto que le había pedido también su comentario crítico a mi teacher de contra-culturas. Su respuesta se llamó Transitar por los caminos riesgosos delpoema, texto que leyó de pie, bajo la luz ambarina del teatro, con su característico estilo fraternal, y aguerrida actitud crítica. La lectura amable que hizo del libro lo llevó a conclusiones tan afortunadas como la siguiente:

"Testamento del Caminante” de José Manuel Ruíz Regil logra lo inusitado, sublimar armónicamente  tradiciones aparentemente contradictorias en la profunda historia de la poesía mexicana;…por una parte el grupo Contemporáneos y por otro los Estridentistas…Estas dos míticas generaciones representadas por las figuras de Octavio Paz y Efraín Huerta logran darse la mano en el poemario escrito por Ruiz Regil”.

En otro momento de su exposición, Castrillón comentó: “Aquí encuentro otro gran acierto de este libro, ya que la intensa poesía que contiene es culta-que no culterana- pero de raigambre netamente popular; está dirigida al hombre, a la mujer de a pie, sin falsas poses, se habla de tú a tú con cualquier hijo de vecino, lo seduce-utilizando principalmente 3 tipos de imágenes: imágenes auditivas, táctiles, y visuales-lo reta a desentrañar metáforas audaces, y por último lo invita solidario a acompañar al autor en sus extensos road poems, o poemas de viaje.

Después de la presentación de Castrillón subí nuevamente al escenario para leer tres poemas del libro, lo que normalmente hace el autor después de recibir los comentarios críticos, sólo que ahora lo hice con música de fondo y una breve introducción de Claudia, a manera de sensibilización para el escucha:

 Girando la manivela de la vida a voluntad, su mente gira sobre la elipse de dos círculos, permitiéndole encontrar el gran hallazgo de la luz interna”. Y justo en el cue (Quiú) Gustavo Mora en cabina soltó la pista de Win Mertens, Struggle for life, programada para el poema Anfibia, y sobre esa atmósfera hice la interpretación de mi poema.

“Qué privilegio ir montado en dos ruedas
con los pies en los pedales Girar la manivela
 de la vida a voluntad Sin presión ni competencia
Ninguna ley sobre mi ruta más que el albedrío…” (Pág. 38)


“Madre tierra en parto sonoro, madre urbana, arteria de resistencia, oscura luz de ideas, faro en la noche de la ciudad”. Tras esta palabras de la conductora sonaron los metales de Saxtlán cuarteto de saxofones, interpretando Norma la de Guadalajara de Dámaso Pérez Prado, para acompañar mi poema Vía Crisis.

“Luz urbana, luz mujer,
Luz arteria,
canto de resistencia a los IMECAS
al ayuno y a la piel de mugre…”(Pág. 20)

Y después: “Lucha de luz y oscuridad, laberintos ideológicos, encrucijadas, desniveles espirituales. Anuda la intimidad de su andar en éxtasis y revelación”. El vals de los monstruos de Yann Tiersen fue el telón de fondo para interpretar La marcha del mundo, uno de los poemas que sirvieron de inspiración para la campaña publicitaria de la exclusiva marca de zapatos Julio de Mucha, y que junto con Redondela de ciudad y Caminar es acercar la vida forman parte de este poemario, también.

“Uno, dos, uno dos, izquierda, derecha, adelante, atrás. La danza de los opuestos en armonía crea movimiento. La marcha del mundo bajo mis pies. Mis suelas engullen asfalto, siembran de inquietud los prados, inauguran caminos, se apean al vagón del metro o del autobús que me transporta… “(Pág. 52)

Para finalizar interpreté El espejo, vals en homenaje a Pita Amor, poeta mexicana que se caracterizó por su belleza física de juventud y rotundo estilo literario, sobretodo, en el manejo del soneto.

El auditorio estaba casi lleno, los asistentes, cautivados por la magia de las luces y las palabras pidieron otra canción antes de irse. Canté Chica de ojos tristes y salimos al hall del teatro, donde nos esperaban ya la mesa de libros con las últimas ediciones de VersodestierrO y unas bebidas espirituosas que habrían de lubricar el convivio entre los amigos, familiares y público en general que nos acompañó. Además de las copas de tinto y blanco que ofreció la editorial, compartimos un exquisito mezcal que nos envió especialmente la señora Ana María Chávez Salazar, mamá de la editora.

Varios jóvenes se acercaron a pedirme que les “grafitteara” (autografiara) su ejemplar de Testamento del caminante. Entre ellos dos poetas, un brasileño y un maestro de piano, y otros jóvenes que se iban muy entusiasmados por la propuesta poética que acababan de escuchar.

Agradezco a la Lic. María Eugenia Mondragón Mundo, directora del Auditorio José Martí, y a su equipo difusión que diseñó el cartel promocional, a Daniel García, quien me llamó para hacer una entrevista telefónica y redactó el boletín de prensa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, a Gustavo Mora, quien apropió rápidamente la idea del guión y nos apoyó con el audio y las luces del teatro, y especialmente a mi querido amigo, el fotógrafo Héctor Rodríguez, quien grabó el video en primera fila y nos apoyó con el transporte. También al personal de seguridad del teatro y al querido Ricardo Suasnavar por su apoyo desinteresado en la mesa de venta de libros de la editorial, así como a Ricardo Bernal por el comentario de contraportada.

Entre los asistentes estuvieron el poeta Hugo  Garduño , el escritor Enrique Layna Ordoñez, la artista plástica Itzeel Reyes, mi hermana Martha E. Ruiz Regil y su esposo, Eduardo Castellanos, y otros entusiastas que acabaron con el vino y el mezcal. Como suele pasar en estos eventos mucha gente confirmó y a la mera hora no llegó, y casi toda la que fue se enteró de pasadita.

Los eventos de poesía suelen convocar audiencias mínimas, sin embargo, y a pesar del día, el clima, la crisis o las reformas, el Auditorio José Martí se ocupó en un 80% de su capacidad para atender a este evento.

No me arrepiento de haber escuchado el consejo de todos los que me dijeron: “Toca así, aunque sea sin ensamble, con tu guitarra nada más”. Creo que el resultado de la combinación de elementos en escena fue exitoso.

Estoy seguro de que repetiremos la fórmula en otro foro. Pronto les avisaremos para seguir brindando por el nacimiento de este Testamento del caminante.




José Manuel Ruiz Regil
Analista cultural, poeta y cantautor.
Arte Duro Gallery Curatos & Dealers


2 comentarios:

Spalanzzini dijo...

Gracias José Manuel, me encanta el libro, en especial "Anfibia". Un abrazo.

Spalanzzini dijo...

Gracias José Manuel, me encanta el libro, en especial "Anfibia". Un abrazo.