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viernes, 25 de octubre de 2013

Versus



Antología de poetas sobre el cuadrilátero, Ed. VersodestierrO
El origen de la palabra versus es del latín y significa "hacia". Otras palabras que se relacionan con este término en nuestro idioma tienen el origen en la voz vertere, cuyo significado es girar o convertir. De ésta vienen vertedero, vertebra, advertir, adversario o controversia, y se puede uno imaginar de dónde viene reverso, transversal, subversivo e invertir. Todas estas acepciones atribuibles a los hechos que acontecen en la modalidad de enfrentamiento lírico que se consigna en la edición que hoy nos reúne.

En inglés cambiaron el significado porque en los juicios, el que acusaba presentaba su caso dirigido hacia el acusado (ej: John versus Peter), y los jueces soltaban el latinismo, así que acabó transformándose hasta hacerse sinónimo exacto de "against".

La Antología de poetas sobre el cuadrilátero, editada por VersodestierrO, es un recuento crítico del encontronazo verbal, por un lado, de poetas en un ring a un lustro de que se lanzara la primera convocatoria en la Ciudad de México (2007). Y por otro, un testimonio de un ejercicio de reconocimiento del prójimo, que a su vez, es espejo de uno mismo y su entorno. Este torneo, único en su clase, propone la poesía como un deporte intelectual. Y ya desde el prólogo los editores enuncian los porqués, entre los que se encuentra el hecho de que: 1. Es una actividad física, 2. Tiene una serie de reglas y normas, 3. Se desarrolla dentro de un espacio determinado, 4. Requiere de entrenamiento y se lleva a cabo al aire libre, 5. Se practica en el marco del torneo y en solitario. Su intención es lanzar el poema a todo público ávido de espíritu; provocar pasiones, sanas competencias, y sobretodo, incitar al receptor a que exija más del poeta.

Como define Adriano Rémura en la contraportada de este libro “La consolidación de la poesía está en el enfrentamiento con el mundo, es decir, con el público”. De esta manera se cumple el leit motiv de ir hacia, en un exponerse al contrincante y al público, atajando con esto el sino idiosincrático señalado ya por Octavio Paz como el ninguneo, que hace del sentido común un imposible.   

En México el uso del lenguaje ha sido un instrumento de dominio, señala Rosario Castellanos en Mujer que sabe latín. Sin embargo, hemos pasado de la fórmula hueca y muerta a la lengua viva, llena de significados. Y es con ésta lengua individuada que el bardo contemporáneo se apea al ring y profiere su cosmovisión, esa que la poeta chiapaneca ubicara tan bien en el origen de nuestra conformación nacional: “…el indio en la sumisión, el mestizo en la tierra de nadie del conflicto, el criollo en el ocio, el peninsular en el poder”. En este proceso (…) “el sentido de la palabra es su destinatario: el otro que escucha, que entiende y que cuando responde, convierte a su interlocutor en el que escucha y el que entiende, estableciendo así la relación  del diálogo que sólo es posible entre quienes se consideran y se tratan como iguales, y que sólo es fructífero entre quienes se quieren libres”. (P.p. 178  Mujer que sabe latín).

Esta antología da cuenta de los poetas participantes, poemas ganadores y personajes de color que han hecho entrañables los encuentros, como el poetastro, Steelman, la librarrera, el réferi, el criticastro, el comentarista deportivo de poesía, el maestro de ceremonias, el manager, el jurado y el público mismo, de los que el lector encontrará una definición particularizada en un glosario mínimo que incluye la edición, y que a lo largo de los cinco años de permanencia que tiene el torneo han sido adoptados por sus seguidores.

El libro está dividido en cinco partes. Una por año, desde el 2007, incluyendo entre el 2008 y el 2009 una galería fotográfica. Incluye los poemas ganadores de cada año, crónicas de algunos de los participantes como Estephani Granda Lamadrid, quien narra la emoción con que vivió la preparación de su encuentro, los nervios de estar a la expectativa de escuchar su nombre, y saberse luego en el mullido escenario. Sentirse vulnerable ante la elocuencia de su contrincante y salir avante con el filo de sus tropos.


Adriana Tafoya, Andrés Cardo, Hortensia Carrasco y José Manuel Ruiz Regil.
También reúne ensayos que versan sobre el fenómeno poético, la tradición, y el impacto de exponer la poesía al público masivo en una plaza.
En su ensayo Sobre lo secular del ring,  en relación al primer año de torneo, Miguel Ángel Esquivel consigna el resultado de cinco siglos de evolución de la voz pública. Pondera la importancia de devolvérsela al ciudadano de a pie. Reconoce la importancia del habla cotidiana, desnuda de metáforas y de encontrar la imagen para descubrir el conflicto entre dos poéticas rasas, revalorándose en esa arcadia llamada cuadrilátero.

La evolución de este tránsito de la palabra entre unos y otros queda magníficamente expuesta en el profuso prólogo desarrollado a este trabajo editorial por Andrés Cardo y Adriana Tafoya, creadores de este formato de encuentro poético, en el que se ha canalizado una antigua pugna natural entre escritores. Los ejemplos clásicos de Cervantes y Avellaneda o de Góngora y Quevedo evidencian el gran poder creativo que el odio, la competencia y la diferencia de opiniones pueden enriquecer la bibliografía de una lengua. A este respecto el ensayo de José Miguel Lecumberri, Se desangra la primavera, en relación al tercer año de torneo, encuentra un parangón entre la labor del guerrero y el poeta como los evaluadores de la realidad. Y habla del enfrentamiento, más que como un origen, como una iniciación. En la contienda el guerrero se encuentra con su reflejo, una proyección de su sí-mismo en  un adversario sin rostro ni nombre, en una nada de sí, en una negación de sí que intenta anularlo. Identifica al poeta también como el anti-héroe.

Eve Gil  en su ensayo Los poetas toman el ring, contenido en esta antología,  da su testimonio del encuentro con el torneo, y destaca la importancia de recuperar el verdadero sentido de la poesía frente al acartonamiento solapado de los poetas orgánicos, tibios que no dicen nada, que no tocan ningún sentimiento y que no reflejan la realidad de la gente. Dice de este formato de versus entre poetas que “Nos remite a los orígenes mismos de la poesía en que el poeta era coronado rey del lenguaje”.

En Crónica de una noche de torneo Homenic Fuentes hace el retrato emocional del encuentro y dice: “Adversario en el cuadrilátero conjuga tres disciplinas: la del box y la de la lucha libre, añadiendo la estructura general de los torneos de futbol. De este modo el origen de esta contienda obedece más a la tradición hispanohablante que a la anglosajona. El planteamiento del evento tiene la intención de generar un marco para el ejercicio de la poesía y para el acercamiento con lo diverso del público mexicano.

Alejandro L. López destaca en su ensayo Un deporte más para el mundo la importancia del formato híbrido para llegar a nuevos públicos y difundir el gusto por escuchar y valorar la poesía en los jóvenes.

Para el segundo año Andrés Cardo testimonia la crónica del evento en  Crónica de una final anunciada, Eva Castañeda plantea el conflicto entre el canon de la alta cultura vs. El canon intangible. Celebra la diversidad de voces que convoca frente a la homogeneidad del discurso oficial. Pone de relieve el reciente protagonismo del receptor que elige libremente  entre la vasta oferta cultural y asume el papel activo que le corresponde, contribuyendo a la construcción, deconstrucción y reconstrucción del canon tangible e intangible.

En los comentarios al cuarto año Graciela Roque García con su texto El ojo crónico fuera del ring da cuenta de sus emociones ante la contienda, y expresa sus simpatías y desconfianzas frente a los participantes. Describe los titubeos y arrojos de los atletas del verbo y no se limita en destacar algunas de las ventajas trascendentes que este espectáculo genera en la conciencia social. Cito tres de las cinco que ella enumera: 1. Proporciona un parámetro vivo de la poesía a los poetas participantes y a la audiencia, provocando que el poeta ejerza autocrítica en su creación y se exija una mayor calidad literaria. 2. Incentiva la producción lírica al ofrecer como premio la publicación de los tres primeros lugares del Torneo. 3. Valora toda la poesía. Ninguna corriente o estilo está sobre otra.

Hortensia Carrasco, ganadora del torneo 2010, entrega una crónica que deviene ensayo-reportaje para dar seguimiento a la influencia que este movimiento ha tenido en otras latitudes y en otros grupos, destacando la originalidad y primicia de esta idea en los encuentros convocados por VersodestierrO. De esta forma cita el trabajo de los decimeros, los palomazos, la poesía con jazz, y como sucedáneos de esta iniciativa el torneo que organizó Editorial Almadía en Oaxaca (2010), el evento de CONACULTA (2011) llamado Ring de letras, o el Lucha libro en Perú.

Para cerrar el cuarto año Omar Soto Martínez escribe un ensayo titulado Estrategias de la visibilidad: el adversario como poética,  en el que distingue la diferencia entre el anonimato de un concurso y la visibilidad de una competencia, al margen de la cultura de la corrupción que prefigura un certamen donde se califica una privilegiada visión de las cosas. Y bien lo dice: “En el deporte es adversario versus adversario; cuando el arte se aproxima a esta estrategia y vuelve visible la trampa que protege la subjetividad dominante, lo que hay de fondo es una pugna que no todos alcanzan a visualizar. Visibilidad (libertad de expresión) versus censura. El ejercicio de la confrontación intelectual, lejos de ser un performance es una afirmación de la existencia”.

Acompaña las páginas finales del libro un Manual de  procedimientos en el que se expone una definición del Torneo, su poética, mecánica, el reglamento, los premios y otras especificaciones, así como el registro por año de todos los poetas participantes, y los créditos de los colaboradores, patrocinadores y sedes que contribuyeron a hacer realidad los primeros cuatro años. Y  para rematar una breve semblanza de todos los autores que vertieron sus opiniones en textos comprometidos y honestos testimonios de su experiencia, los cuales enriquecerán la visión de los lectores que utilicen esta antología como referencia para conocer el origen y desarrollo de una iniciativa 100% mexicana, chilanga, que ha intervenido la forma de ser y hacer poesía en el siglo XXI, derivando la historia de la poesía por nuevos cauces de construcción, al tiempo que contribuye a sanar heridas sociales e históricas con el bálsamo de la palabra renovada.

José Manuel Ruiz Regil
Analista cultural.
 

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