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sábado, 28 de abril de 2018

El Matalote 18


Privacidad


Misterio... secreto... privacidad… Son las tres instancias por las que ha pasado nuestra vida, al menos, esa parte de la vida que queremos compartir con los demás, dice uno de los personajes que pueblan el imaginario de un hombre joven (Diego Luna), que recién acaba de terminar una relación, y ahora no sabe qué hacer.

Consulta a un terapeuta en su despacho. Durante la conversación aparecen diversos yoes o personajes que confrontan los paradigmas del protagonista sobre las fronteras entre lo público y lo privado. Cada yo se encarga de develarle uno o más aspectos del mundo digital y de los horrores que la inocente red social puede ofrecer a su atribulada vida; sobretodo, del uso que de lo público pueden hacer las corporaciones para mantener girando la rueda de hamster del consumo programado, a partir de la perfilación de los hábitos de búsqueda de un individuo. En síntesis, este es el asunto del que trata Privacidad, puesta en escena que se presenta en el Teatro Insurgentes. Y, atendiendo a la solicitud de los actores, no revelaré más, para no aguarles la fiesta a quienes no la han visto.

La obra integra diferentes recursos multimedia como pantallas, rayo láser, internet, tablets, móviles inteligentes, etc. La personalidad del personaje principal se presta para explorar diversos escenarios en los que él puede interactuar de manera aparentemente azarosa con gente del público e improvisar su actuación. Los recursos escenográficos a partir del diseño básico de un teléfono inteligente se metamorfosean en departamento, cama, bar, oficina, automóvil, separos del FBI. La reflexión en torno al uso y abuso de datos cuestiona la enmienda 4 de la Constitución en Estados Unidos, que permite la intervención policiaca de los sistemas de comunicación por parte del gobierno.

Ya que no somos ajenos a lo que pasa en nuestro vecino del norte, y ya que en nuestro país está en trámite de aprobación las leyes de comunicaciones y seguridad interior, que nos afectarían de manera similar, debe preocuparnos este tema, porque llegado el caso de ser víctimas de una suplantación de identidad o de mal uso de nuestra información, no podemos escudarnos en el “no sabía”, ni dejarnos sorprender por el uso que se le dé a los datos que nosotros mismos generamos en nuestros dispositivos digitales. Recuerden, una vez en la red, siempre en la red.

Excelente dirección, timming certero, manejo de tensiones, progresión emocional y muy buenos telones en ambos actos. Gracias a la Comisión de Difusión Cultural de la Delegación Iztapalapa, y a Marcela Salas por esta invitación.


¿Cómo elegir al mejor candidato para Presidente de México?

Ya me regañaron por andar divulgando mis preferencias electorales. Y me encuentro con que la mayoría de quienes me rodean, resignados ante el poco o nulo peso moral de los contendientes, buscan cruzar al “menos pior”.
A propósito les quiero sugerir:

1.- Haz a un lado simpatías y fobias de personalidad. No tienes que votar por el que mejor te caiga, sino por quien pueda mantener el rumbo del país constante, y tenga voluntad de afrontar los temas que el país requiere resolver -sobretodo, seguridad, TLCAN, agua-, más allá de sus convicciones personales; que corrija lo que haya que corregir, que no robe, y conozca la receta del crecimiento, que nos urge. (Sé que esto no es una carta a Santa Claus pero nos sirve de ejercicio para elegir aquello que más se acerque).

2.- Recuerda que somos una República Democrática Representativa; un país muy atractivo para la inversión, y que contamos con grandes recursos naturales y humanos, que hay que saber explotar de manera sustentable.y que hay una economía creativa emergente con mucho potencial (ahí es donde nos vamos a desarrollar tú y yo en el futuro).

3.- No quieras un santo, un mesías o un mártir. Eso de clavarse ahora en encontrar al que no tenga un solo pecado es muy pueril. Ah, nomás te digo que si el cambio que quieres se parece a refundar México, hacer una nueva constitución o integrar prácticas o leyes que practicaban los pueblos originarios, eso, ya pasó, ya se hizo, bien o mal hay que partir del presente, como estamos, con la conciencia de que hay que crear confianza con hechos y con propuestas viables dentro de nuestra realidad, no con ilusiones y ocurrencias.

Si haces este ejercicio verás que llegas al candidato más viable, aunque no te caiga bien. Recuerda qué pasó cuando votaste por Fox porque era campechano en su trato y bien francote, o cuando votaste por Peña Nieto porque estaba guapo. Ni guapo está, ni te gustaron sus reformas que, además, eran inevitables. Así es que, ándele, a pensar.

jmrr

sábado, 3 de marzo de 2018

El matalote 6

El caldero de las vanidades

    


A ver, hace pocas semanas comenzaron las pre-campañas de los candidatos a la presidencia. Se entendía ya que era un abuso y una urgencia adolescente, porque estos personajes fueran vistos y reconocidos en toda la república. Lo que no entiendo es por qué, ahora que terminaron las suntuosas, innecesarias, sosas y mal llamadas pre-campañas, cada uno de los abanderados se presenta ante su partido como el elegido, y toma protesta como el triunfador de ¿cuál justa interna? ¿contra quiénes compitieron?
Los tres fueron dedazo o autoimposición. Nos costó a todos. ¿quiénes eran los otros contrincantes? ¿por qué no hicieron campaña también?; o ¿no será que para nombrarse candidato ganador de su partido bastaba una contienda interna, privada, y no pública y millonaria como la que nos fumamos durante 59 días -que pareció un siglo-, y ahora nos enteramos que los tres gastaron más de lo que ingresaron al INE?

¿Vamos a permitir que esto suceda en nuestra cara? Lo más que he visto ha sido el gesto, la simulación -para eso somos buenos-, la resignada burla que hacemos cuando tocamos el tema, que les hace saber que sabemos; que no nos hacen tontos. Pero si no pasa al nivel de denuncia formal, nos van a seguir viendo la cara de pendejos.


Ahora, luego de librar los requisitos que el INE impuso a los contendientes por la candidatura independiente -”haiga sido como haiga sido” (FeCal dixit)-, los presentan como El Bronco del PRI, Margarita del PAN y Ríos Piter del PRD. Chéquese el orden de aparición, que ya sugiere una preferencia inducida. ¿cuál independencia? más allá de que se les demuestre o no que muchas de las firmas que consiguieron fueron compradas, algunas con dinero público, estos tres son lo mismo; es una carta bajo la manga del sistema para imponerse. Al final pueden sumar sus votos a un partido y ganar por un pelito de rana. Un insulto a la democracia y a la inteligencia de la gente.


Me alegro de que Ferriz de Con y Marichuy no hayan subido a la boleta. Eso resguarda su dignidad de ciudadanos honestos. Es evidente que quienes están en la boleta forman parte del juego sistémico para que siga gobernando la corrupción. A estas alturas sería muy ingenuo pensar que cualquiera tiene la misma oportunidad.

Ah, pero el círculo rojo, la “comentocracia” (Jorge G. Castañeda dixit), los encuestadores, y los mercados están haciendo su agosto con la especulación. Parece que la regeneración es imposible. Y ya lo dijo Vargas Llosa: “hay dos caminos, “la Dictadura perfecta o la democracia populista”. Y esto me sabe a más de los mismo (sistema) o la posibilidad de perder todo lo ganado -a pesar de la corrupción- y optar por un México que se supone que ya superamos, con el riesgo de convertirnos en una Cuba o una Venezuela, por pagar el precio de la utopía.

Lo que sí es evidente son los fuegos que tanto de un lado como del otro del campo de batalla se cruzan; y no son argumentos de campaña, son insultos, bajezas, trapitos sucios que al otro le embarran en la cara, mentiras, nimiedades como que si no saben sacar el tanto porciento o que si tiene el pelo rojo o vitiligo. Lo que evidencia que todos tienen mucho que esconder y que el nivel de diálogo político, ese serio que debería haber, no existe. No hay debate público, sino descrédito al oponente; no hay intercambio de ideas y propuestas, sino soplamocos, gritos y sombrerazos (sillazos); no hay un diálogo social que amalgame las aspiraciones de los diversos méxicos que somos, sino discurso de odio, descalificación al “otro”, racismo, clasismo, ghettismo, grupismo y todos los pequeños s-ismos que nos separan del que piensa distinto a nosotros. Eso sí somos. Nada de vanagloriarse por la unión y la solidaridad que despiertan los temblores. La verdad es que nos odiamos.



Pero, volviendo a los candidatos o representantes, a mí me llama la atención especialmente el fenómeno Marichuy. Está claro que su intención no era llegar a la boleta, sino ser escuchada, considerada, tomada en cuenta -su voz, no ella-, sino llevar al escenario político las necesidades urgentes de más de 15 millones de personas que, para efectos prácticos son consideradas por la cultura urbana-occidental como ciudadanos de cuarta.

Mucho podemos debatir, muchos programas habrá para combatir la pobreza -más bien para perpetuarla-, muchas miradas desde esta cultura dominante se echarán hacia esas más de 69 etnias esparcidas por todo el territorio, y que así como en un sentido son “nuestro orgullo”, en otro son nuestra verguenza, nuestro error, el polvo bajo el tapete. Como dice el Antropólogo Roger Bartra: “No hay que mirar a mesoamérica con los ojos de occidente, sino aprender a mirar a occidente con los ojos de la cultura mesoamericana”, que es nuestro rezago innombrable. Mientras no exista ese diálogo inter-civilizatorio con ellos México no va a ningún lado. Celebraremos los avances del México imaginario del que habló Bonfil Batalla, pero ese México profundo siempre será una piedrita en el zapato que no nos permitirá caminar sin tener que pararnos de vez en cuando a aliviar ese dolor. Y hoy estamos en ese lapso de descanso. ¿Qué pasa con los proyectos de minas, de extracción de petróleo, de monocultivos y sembradíos de transgénicos, de agua potable, que amenazan el territorio sagrado, las tradiciones y la dinámica de la vida comunitaria de estos grupos? ¿dónde están las negociaciones, cuáles son los intercambios? ¿En qué cambió la vida de las comunidades que se levantaron en el 94 liderados por el Subcomandante MARCOS? ¿Dónde está el diálogo, el cumplimiento de los acuerdos; su representación en el congreso?


Por más de 500 años el indígena ha resistido, y el Estado tiene la obligación de garantizarle los mismos derechos que al ciudadano promedio de este México plural. Son personas que tienen una cultura diferente, pero son mexicanos, y como tales deben ser considerados, no sólo como un voto a ser comprado, sino como ciudadanos dignos y activos en el proyecto de nación.
 
¿Qué va a pasar con Marichuy y los pueblos que representa después de las elecciones? ¿Show para el turismo?







José Manuel Ruiz Regil
Poeta, publicista y analista cultural

miércoles, 14 de febrero de 2018

El matalote 3 (¡porque usted lo pidió!)

El circo        


Traía dándole vueltas en la cabeza a la pregunta: ¿Cómo hacer un comentario sobre los pre-candidatos a la presidencia y a la jefatura de gobierno? No quería repetir lo mismo que todos dicen, ni hablar de corrupción u honestidad como garantes de eficiencia en un puesto tan importante. Y resulta que mi primo Armando Regil, Presidente de IPEA, invita, a través de su Facebook, a decirles algo a los contendientes. Aquí va mi respuesta.

Señores y señoras, me siento profundamente indignado por el circo de tres pistas que han montado en torno al evento electoral. A los ciudadanos nos mienten y engañan en la cara y nada podemos hacer sino aceptarlo, resignarnos o superarlo, como bien lo apuntó el “preciso” una de tantas veces que hizo de las suyas. Del pre-texto para justificar las pre-campañas ni hablemos. Malísimas todas. ¿Por qué? No es solo un capricho mi calificación. Además, de lo que se ha analizado con Suckerman en su programa La hora de opinar -la hora de empinar- y otros espacios tele y radiofónicos, basados en encuestas, cada vez menos creíbles; yo pregunto ¿qué, acaso, hay una agencia de publicidad y productora del gobierno que genera estos materiales tan grises y entumidos (propaganda política, en sentido estricto, no “comerciales”; aunque lejos de divulgar una ideología tratan de malvender un producto a consumir, que es el sujeto en cuestión) y tienen como mandatorio que sean todos iguales?; igual de estúpidos, insensibles y vacuos; igual de institucionalizados y acartonados; igual de lejanos y utópicos, faltos del sentido común y del humor?

Señor Pepe Meade (mid), candidato del PRI, ¿cuál fue el resultado de su pre-campaña? ¿a quién le ganó? ¿quienes fueron sus contendientes? -¡Ah!, que fue dedazo, verdad? De caerme bien, me cae bien; se me hace una persona decente -que ya es mucho decir-, probo funcionario en las áreas que le ha tocado desempeñar (¿?), pero ¿eso garantiza que tiene las competencias necesarias para la presidencia? Yo creo que como burócrata de excelencia se necesita un perfil muy diferente que para para ejercer el mandato del pueblo, que requiere de muchas y contrastantes habilidades. Por eso se ve tan raro en su campaña. Usted es un hombre de escritorio; debe sentirse ridículo jugándole al Chamula. Pero de que lo está haciendo bien, ni hablar. Yo votaría por usted, sin temor, si no tuviera detrás toda una maquinaria bien aceitada y reluciente que ha demostrado por décadas que el voto del pueblo sólo le interesa para seguir en el poder; es decir, que la política económica que se persigue es la de enriquecer más a los ricos y -como decía mi abuelita Mila- cubrir el expediente con los pobres para que sigan ahí. Los necesitan.

Anayita, tendrás el apoyo de tu generación, pero los trapitos que te están sacando a orear develan que funcionas igual que tu oponente. De los principios que rigen tu partido no queda nada en tu actuar, si acaso el discurso, falso y lejano. Te has enfocado en desacreditar al PRI y no creo que sea inocencia de tu parte, sino estrategia de PRIAN para repartirse el botín por debajo del agua. Ese frente que te dejó al idem ¿qué tramará? ¿También ganaste ante tus contendientes enfrentados, o te cedieron el lugar por tu carisma y tu vena lírica?

Al “Peje” le digo: “Cállate chachalaca” (Peje dixit). Ya está bien posicionado señor López Obrador. El pueblo lo trae en la médula. Lo trágico es que no sabemos si para bien o para mal. Después de tanto tiempo en pre-pre-pre-campaña su lengua le está haciendo daño. Es el único que ha presentado una idea de nación. Lástima que en muchos rubros se parece a una nación decimonónica infectada por un nacional-socialismo con tufo a dictadura -y Venezuela está tan cerca- donde la realidad del siglo XXI parece no caber. ¡Aguas con las ilusiones ópticas del bienestar repentino! A veces la apertura simulada es pura cerrazón. ¿O es que, acaso, Putin va a financiar sus caprichos?


Ay, Margarita, Margarita, ¿por qué te saliste del partido? Enfrentarte a Anaya en las internas, eso sí hubiera sido una verdadera contienda. Pero se te hizo fácil. Ahora vas a tener que compartir con el Jaguar y El Bronco, pero ¿Alguno de ellos querrá compartir contigo? A ver si tan equitativos. A mí me gustaba Ríos Piter para presidente por su formación como economista y abogado, su trayectoria en el servicio público y origen; sí, clasemediero como yo. Pienso que es desde ahí donde se puede tener una sensibilidad hacia las otras esferas del espectro sociocultural y tomar decisiones equilibradas. Porque lo que ha sido el “chapatingo”, como le dice mi suegra a Mancera. (Ya sé, estoy comparando peras con manzanas).



Querido Pedro Ferriz, me entusiasman tus ideas, tu energía y el empuje que muestras. Te he respetado y aprendido como comunicador desde hace más de veinte años, y sé que eres un profesional de excelencia, pero, ¿de ahí a la presidencia? Valoro y respeto el trabajo heroico que has hecho para que el requisito de las firmas sea, en tu caso, honesto y transparente. Alejandro Rosas te tildaría de “idealista trágico”, porque sabes que no vas a subir a la boleta. Pero haz de traer tu plan ranchero. Tu discurso es lo que necesitamos: volver a confiar en los valores, en las utopías, en el esfuerzo invencible. Sé que el cíclope a vencer es un gladiador muy curtido, y puede hacernos pedazos. Tampoco votaría por ti, Pedro. No porque no puedas o no cuentes con las características de presidente, sino porque una cosa es comunicar y motivar y otra muy distinta es decidir sobre el destino de millones de familias, de muchos Méxicos, de culturas diversas, sin caer en la tentación del caudillismo, y -te he visto reaccionar en corto-; tu arrogancia clasemediera, seguro estoy, te haría actuar de manera paternalista con los hermanos indígenas de diversas etnias que tienen necesidades tan distintas y que, sin embargo, están amparados también por la Constitución. Un tema por demás prioritario para tratar de resolver las grandes desigualdades de nuestra patria.


Estimada Marichuy, sé que no aspiras a la presidencia, sino a ser la voz emancipada que representa esa parte diversa de la sociedad mexicana que parece no estar contemplada en el plan de nación desde hace siglos. ¿Tenemos representación indígena en el congreso? Habría que aumentarla, no?


Acabar con la corrupción institucionalizada, crear una policía -como la gringa, la española, la inglesa, o la noruega- bien capacitada y bien pagada; crear fuentes de empleo no sólo para obreros u oficiales, sino para todos los niveles y profesiones, y homologar la educación como en Francia y la mayor parte de Europa, donde las diferencias socio-económicas no se sospechan, precisamente, por ese barniz maravilloso que es la cultura común. 


Estas y otras ideas u ocurrencias que se oyen por aquí y por allá tienen que ser una realidad ya, pero no pueden estar aisladas, sino formar parte de un plan estratégico de nación, donde quepamos todos, no sólo los que conocen a fulanito de tal. Muera el Mirreyismo y la Ladycracia. Hagamos del régimen republicano y democrático el imperio de la ética.



A mis imaginados lectores les digo: Edúquense. Inscríbanse al seminario permanente Disrupted, laboratorio de ideas y discutamos aquello que nos inquieta.


José Manuel Ruiz Regil
Poeta, publicista y analista cultural