Trompo al cielo, Eduardo Romo
Hernán Nin comenta acerca de la obra de Octavio Paz: "De su vasta y compleja
obra, un breve poema perteneciente al libro
Piedras sueltas
(1955), que creo que tiene la grandeza de definir en apena doce
palabras lo que significa ser niño. O, al menos, lo que significaba hace
treinta años, porque no sé si los niños de ahora tienen esa sensación
de paz, de soledad, de ser el centro del universo, cuando se sientan en
una esquina a soñar con sus juguetes".
Niño y trompo
Cada vez que lo lanza
cae, justo,
en el centro del mundo
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